sábado, 25 de febrero de 2012

Elongación de columna

Columna
Además de ser el soporte principal de nuestro cuerpo, la columna cumple el rol de proteger el sistema nervioso. El canal raquídeo comienza en el agujero occipital y contiene el bulbo y la medula. Rodeando de un modo flexible el eje nervioso y sus nervios, la columna puede complicar su funcionamiento si no se encuentra en óptimas condiciones.


Las curvas de la columna cumplen la función de dar estabilidad a la misma, se ven de frente como una ligera curvatura transversal o recta, sin embargo en el plano sagital, la columna presenta cuatro curvaturas. La curvatura sacra es fija ya que el hueso sacro posee sus vertebras soldadas entre sí, tiene concavidad anterior. La lordosis lumbar tiene concavidad posterior. La cifosis dorsal tiene concavidad anterior. Y la lordosis cervical tiene concavidad anterior. Si una de estas curvas aumenta o disminuye su amplitud, altera al resto de ellas que por compensación, ante la necesidad de mantener la visión al horizonte, se acomodaran en su postura. Estas situaciones de variación postural suceden ante el acortamiento o debilidad  de fascias y músculos de las diferentes cadenas por falta de movilidad o ejercicios de las mismas, y como fuertes correas o estructuras totalmente blandas, no pueden contener la columna en su lugar.
Columna cervical:
Sus movimientos son de flexión, extensión, inclinación lateral y rotación.    
La fuerza de gravedad genera en nuestro cuerpo una actividad pasiva muy fuerte, que tonifica los músculos de la postura. Esto quiere decir que durante todo el tiempo que estemos en posición vertical, ellos trabajan. Por lo tanto, necesitan un descanso!!!
Para relajar un músculo, debemos primero tomar conciencia de cuál es el movimiento que genera, desde donde hacia donde se contrae, que estructuras moviliza y cuál es el  movimiento opuesto. No podemos realizar un movimiento si el musculo ya esta acortado, entonces, luego de conocernos, HAY QUE ELONGARLO!!!
No vamos a entrar en detalles de nombres y pequeños movimientos, vamos a lo grande, a lo general, en donde hallaremos el primer bienestar. Luego aparecerán las sutilezas. Las crepitancias, los pequeños bloqueos, las sensaciones en los miembros superiores y todo aquello que se presente cuando lleguemos a nuestro primer tope blando o limitación.
Ahora que estas frente a la compu, leyendo, apoya tus dedos sobre el cráneo, detrás de las orejas,  y arrastra tus dedos hacia el medio de la nuca. Palpa con presión, buscando puntos dolorosos, tensos, comparando un lado con el otro, ahora mové suavemente hacia el pecho tu mentón, y percibí como las primeras vertebras quedan expuestas a tus dedos, ese primer movimiento, corto y profundo de flexión descomprime estructuras muy internas. Ahora, con las manos sobre el cráneo, los codos y hombros flojos y ejerciendo el mismo movimiento corto con presión, sentirás como se estira un poco más. La idea es llevar el mentón al esternón o pecho, no flexionar todo el cuello, sino solo el primer segmento de las cervicales. Sentí la diferencia entre la inspiración y la exhalación, y al sacar el aire intenta aflojar un poquito más. Siempre vamos a usar la exhalación para alcanzar un milímetro más de estiramiento.
Nos mantenemos en esa postura, sin rebotar ni aflojar durante 5 respiraciones lentas y a conciencia. Ahora subimos lentamente.

Repetimos el mismo movimiento, pero esta vez sí intervendrán las vertebras de más abajo de la cervical, como enrollándonos en nuestro propio cuello. Ahi sentirás mucha más tensión, quizás hasta la mitad de la espalda o la cintura.  Mantenemos 5 respiraciones lentas y concientes y subimos lentamente.
Ahora colocaremos una mano en el asiento de la silla, como agarrándonos de ella para no caernos, y la otra, tocando toda la oreja contraria, pasando por encima de la cabeza, y desde allí, suavemente nos dejamos caer hacia el codo que queda arriba. Emprendiendo un movimiento de lateralidad sostenido por la silla que tira del hombro hacia abajo, alejando los puntos del brazo a la cabeza, sentí la tensión de todos esos músculos laterales.  
Para elongar las fibras musculares de cuello posterolateral, debemos colocar la mano detras de la oreja, de esta forma el codo queda hacia adelante y la cabeze realiza un leve movimiento de rotación, acercando el mentón hacia el hombro que queda abajo, ya que sostenemos la silla. Como en el anterior, nos dejamos caer hacia el codo, solo que esta vez la inclinación pondrá en tensión los músculos de atrás y laterales.
Respirar tranquilos en esta posición, liberandonos cada vez más en la exhalación.

Ahora vamos a rotar el cuello a su máximo sin dolor. Para ambos lados, sosteniendo la respiración en cada uno y realizando el movimiento muy lentamente.
Al llevar el mentón hacia el esternón, se abren las articulaciones cervicales posteriores, y al realizar la misma rotación que en el ejercicio anterior, la sensación de estiramiento será mas profunda y amplia.

Por último, para trabajar sobre la articulación de la mandíbula, abriremos bien grande la boca, observando la diferencia de tensión entre un lado y otro, si sentimos desplazada la mandibula hacia alguno de los dos lados, e intentamos corregirla desde el movimiento, suave. Repetimos 3 veces.
Todos estos ejercicios lubrican las articulaciones, los planos musculares se desplazan mejor unos sobre otros, mejoran la circulación y amplían los movimientos.
 Debemos evitar al comienzo mover hacia atrás la cabeza, pero si no tenés una lesión discal,  nada impide que con el tiempo, puedas llegar a hacerlo como parte de tu rutina.
Espero que los hagas!!!!!

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